Tengo una servilleta marcada por el agua que derramaste al darme un beso.
Tengo miles de caminos que nunca recorrí.
Tengo una camiseta vieja, que uso de harapos cuando nadie me ve.
Tengo dos gotas secas que nutren mi almohada cada noche.
Tengo mil y un secretos que jamás contaré.
Tengo una dulce sonrisa que no explicaré.
Tengo el recuerdo de un sofá con los muelles desgastados.
Tengo en la piel marcada la huella de unas uñas, y de varios colmillos.
Tengo mil dudas sumergidas tras mis pupilas.
Tengo una voz entrecortada, que sólo se escucha en el silencio.
Tengo en la memoria mil situaciones que no sabría contar.
Tengo vivencias atoradas entre mis cinco maletas de mano.
Tengo una persona, sólo una, por la que quemaría mis dedos.
Tengo una inseguridad difícil de ver.
Tengo ocho castillos de arena muertos de sed.
Tengo momentos en los que no recuerdo si respiré.
Tengo un cuerpo recorrido por más de los que me gustaría saber.
Tengo miedos, como todos, que no me dejan dormir.
Tengo sueños inalcanzables, que, cuando los alcance, me harán reir.
Tengo sonrisas escondidas bajo la alfombra, pistas de felicidad.
Tengo rotos ocultos en mi vestido favorito.
Tengo miradas gélidas que pocos verán.
Tengo pesadillas con un pasado tormentoso.
Tengo ganas de calor a carcajadas.
De arena bajo la piel.
Tengo ganas de ser feliz al por mayor.
Tengo ganas de vivirlo todo, dolor, amor.
Tengo ganas de cogerte con ganas.
Tengo mil besos que regalar a todo el mundo.
Y tengo pedazos de mi, que aún están vacantes, que siguen esperándote, súbe al autobús.
Tengo miles de caminos que nunca recorrí.
Tengo una camiseta vieja, que uso de harapos cuando nadie me ve.
Tengo dos gotas secas que nutren mi almohada cada noche.
Tengo mil y un secretos que jamás contaré.
Tengo una dulce sonrisa que no explicaré.
Tengo el recuerdo de un sofá con los muelles desgastados.
Tengo en la piel marcada la huella de unas uñas, y de varios colmillos.
Tengo mil dudas sumergidas tras mis pupilas.
Tengo una voz entrecortada, que sólo se escucha en el silencio.
Tengo en la memoria mil situaciones que no sabría contar.
Tengo vivencias atoradas entre mis cinco maletas de mano.
Tengo una persona, sólo una, por la que quemaría mis dedos.
Tengo una inseguridad difícil de ver.
Tengo ocho castillos de arena muertos de sed.
Tengo momentos en los que no recuerdo si respiré.
Tengo un cuerpo recorrido por más de los que me gustaría saber.
Tengo miedos, como todos, que no me dejan dormir.
Tengo sueños inalcanzables, que, cuando los alcance, me harán reir.
Tengo sonrisas escondidas bajo la alfombra, pistas de felicidad.
Tengo rotos ocultos en mi vestido favorito.
Tengo miradas gélidas que pocos verán.
Tengo pesadillas con un pasado tormentoso.
Tengo ganas de calor a carcajadas.
De arena bajo la piel.
Tengo ganas de ser feliz al por mayor.
Tengo ganas de vivirlo todo, dolor, amor.
Tengo ganas de cogerte con ganas.
Tengo mil besos que regalar a todo el mundo.
Y tengo pedazos de mi, que aún están vacantes, que siguen esperándote, súbe al autobús.
Mire.
- Tengo goteras en mi casa,
ResponderEliminargoteras en mi vida,
goteras en el corazón...
De las goteras en mi casa hablaré otro día
cuando mi vida no trasnoche y mi corazón lo admita.
Mi alma no sonríe, sólo escucha
es más paciente de lo que yo fui nunca.
Llevo tanto tiempo buscando agua,
que acabo de darme cuenta
de que lo que quiero es sed,
sed de ti, sed de vida -