"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

sábado, 30 de agosto de 2014

Mañana será otro día, lo conseguiremos


Los niños gritaban huyendo de todo lo conocido, de sus casas, de sus madres y sus juegos, de ellos mismos. Los niños, como locos, atravesaban carreteras, lagos, parques y espíritus. Atravesaban todo lo que pudiesen atravesar si eso les alejaba de donde vivían.
 
-¿Por qué huir?- pregunto uno de ellos.

-Siempre lo hemos hecho.- respondió otro del grupo.

-Estoy cansado, mis piernas están cansadas, mis brazos están cansados, hasta mi alma está cansada de correr. Paremos.- dijo el primero.

-Para si quieres, nosotros seguimos- contesto el grupo.

-Idiotas.

-Idiota tu que no quieres corre- replico rápidamente el amigo.

-Daniel a comer- se oye una madre llamando a su hijo.

Entonces el mundo volvió a su naturaleza y el lago se hizo charco, la calle bordillo y los espíritus eran las sombras de los árboles del patio que veía como jugaban los niños.

-Mañana seguimos- dijo Daniel antes de irse.

-Mañana no querré huir siempre se acaba el tiempo- contesta el primero.

-Mañana será otro día, lo conseguiremos- Sentencio Daniel antes de irse.

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