"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

sábado, 21 de abril de 2012

Gargoyles

Gargoyles fue una de mis series favoritas, aún estando en un curso en el que ya nos hacíamos los duros diciendo que solo veíamos manga y teníamos todos los tazos... yo llegaba a casa a comer y no me perdía ni un solo capítulo.

Debido al gran éxito de Batman y la novedad que supuso en la animación infantil, Disney se vio obligado a adaptarse a los gustos de la generación de los 90.
La sombra del murciélago era claramente latente y patente en cada uno de los capítulos. El Manhattan nocturno lleno de criminales era claramente una versión paralela de Gotham City. Estamos hablando de un justiciero con aspecto de vampiro de mandíbula cuadrada poco hablador, con una larga capa y con una voz grave amenazadora, cuya vida es nocturna... ¿Batman? Podría ser, pero no, Goliath. El líder de las Gárgolas.
Algunos acusaron a esta serie de ser un plagio descarado de la serie animada del Caballero Oscuro pero... les salió francamente bien la jugada. La serie llegó a ponerse a la misma altura de calidad que la de la Warner. Supieron como adaptarse a la situación y cómo darle lógica a la trama.
Remanguémonos a la Edad Media (la época favorita de los de Intereconomía), las gárgolas son criaturas que han jurado proteger a los humanos del castillo en el que residen de cualquier amenaza bajo la condición que ellos las protejan durante el día mientras son convertidos en piedra.
Debido a un complot de unos vikingos invasores las gárgolas son traicionadas y por un error de un hechicero acaban siendo malditas, convertidas en piedra durante siglos inclusive en la noche. Hasta que Xanatos, un excéntrico millonario con oscuros propósitos decide acabar con la maldición y usar a las gágolas para cumplir su objetivo y crear el Clan de Acero liderado por la malvada Démona, la gárgola ex-amante de Goliath decidida a acabar con la humanidad (y una de las villanas más carismáticas jamás creadas). 
Pero las Gárgolas no están solas, encontrarán una aliada: la detective Elizabeth.
Para tratarse de Disney... la cosa dista mucho de lo que se podría haber imaginado. Cuando Disney quiere, puede.
La profundidad de los caracteres de los personajes, y la oscuridad trágica que se les dio consiguió una serie cercana a la de Batman pero consiguiendo distanciarse de él manteniendo su propio espíritu con unas historias trabajadas para conseguir que guste tanto a niños como adultos. Una serie que mantuvo un buen interés con una calidad notable para tratarse de parrilla infantil-familiar de entretenimiento. Aunque lamentablemente su duración fue más corta de lo que se merecía. 
Una joya de las series animadas de los 90 que ha quedado en el olvido para ser sustituidas por payasadas inneducativas que tan solo son un montón de colores y ruido para alienar a los niños sin permitir que estos jueguen y alimenten las historias mediante su imaginación. ¿Cuántas veces hemos jugado a ser los personajes de nuestras series de dibujos animados? ¿Cuántos niños y padres se reunían en los parques? ¿Cuantos hay ahora?
Los parques han quedado olvidados y abandonados sirviendo solo como el lugar de defecación de los perros y emplazamiento de "entrenamiento" de ciertos colectivos para jugar al Volleyball o practicar esa inutilidad social llamada botellón.
Sin televisión de calidad no se alimenta la imaginación por lo que no se juega ni se alimenta el disfrute y este queda reducido a simple matatiempos delante de pantallas (móviles, ordenadores, y videoconsolas). Actividades de las cuales no se aprenden las lecciones de aprender a jugar juntos y compartir.
Se habla de telebasura como tele 5, telemadrid, o Intereconomía, pero no nos fijamos en la telebasura infantil. Esa es la realmente dañina. 
Disney supo apostar en antaño por la calidad, pero con sus actuales póperas solo idiotizan. Los niños de hoy no juegan con sus familiares y no saben ni compartir ni imaginar. Son futuros fumadores de porros y botelloneros que no han tenido imaginación ni saben disfrutar realmente. Pero porque no han sabido ni educarlos, ni motivarlos. Las nuevas generaciones descubran (permitiendo que ellos vivan su tiempo) lo que la de los 80 y 90  descubrimos aunque algunos han caído en sus propias trampas olvidando dónde, cuándo nos criamos, y con quién y qué nos educamos.

Pero volviendo a la serie... mi sincera enhorabuena a Disney. Cuando quiere, puede. Una brillante animación y atmósfera oscura. Un toque gótico que muestra madurez y toma en serio el trabajo y el público al que se debe. Una profundidad y continuidad que ha marcado su tiempo y demostraba que lo oscuro también puede ser educativo. Un homenaje a Batman que toma licencias para darse un baño de originalidad sin caer en el desmadre de libertad con un diseño de personajes perfecto. Una producción marca Disney de las que yo ún recuerdo con cariño, agrado y nostalgia.
Valoración: 8

Goliath y su clan han caído de nuevo en la maldición y ahora no son más que piedra olvidada criando polvo en los estudios Disney. (Junto a otras series de gran calidad).
¿Qué fue de los Looney Toons, de Dexter y su Laboratorio, de las supernenenas, de las 3 mellizas, de la bruja aburrida, de la pajarería de Transilvania, de los Rugrats, de los Thomberrys, de Titeff, de Vaca y Pollo, los pokemon, digimon, Érase una vez, de Mandy y Calabera, el Loco Mundo de Tex Avery, de Willie Fog, Memé, de los 3 amigos y Jerry...?
Ojalá vuelvan los tiempos en los que se apostaba por calidad y no por lo comercial.
Pero tan solo son los sueños e ilusiones de un pobre nostálgico Viejo cansado.

Para todos aquellos que aún dudan de si mismos, aquellos que empiezan su década, si me permiten, quiero decirles lo que Long John Silver y mis padres me enseñaron:

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