"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

lunes, 28 de mayo de 2012

Ella se llamaba Tragedia


Me gustó y simplemente me acerque a ella, era algo inusual. Atraía a todos los chicos y yo como otro más caí bajo sus redes, no me arrepiento de haberlo hecho me dio los mejores días de mi vida y nunca tubo un "no" para mi, sin dudarlo era perfecta.
Probablemente hice mal en abrazar el deseo por encima de la razón y no continuar mi camino, probablemente, mi vida fuese mejor pero, probablemente, me hubiera arrepentido. Fue una sensación especial algo, incomprensible, para los demás, algo que solo un hombre junto a ella puede alcanzar. Me miraban, la miraban, nos envidiaban los hombres y las mujeres se reían, la envidia pensaba, quieren ser como ella. Mentira, se reían de mi y yo no me daba cuenta, se burlaban de mi situación, las mujeres sabían lo que había -entre ellas se conocen-. ¿Cómo no hice caso a mis amigas? ¿cómo me deje llevar por una mujer? Ahora ya es tarde, me separe de todo el mundo, de la sociedad por creer que tenia un sueño que todos querían, por creer que la tenia a ella. Maldito estúpido, !yo no me separe¡ la sociedad me dejo de lado, se protegió.
Yo que era el chico del fondo del bar, el chico que ninguna mujer se toma enserio, el eterno amigo. Yo que se que fueron mi mejores días, esos últimos días, sus días. El tiempo con el que ella compartía, cada segundo, cada instante era único nada inigualable. La quería, lo di todo por ella y ¿qué he recibido? Nada. Me doy cuenta ahora, cuando mi madre elije la ropa con la que he de dormir, me doy cuenta ahora cuando deslice esa cuerda por la rama de aquel árbol. ¿qué queréis? me arruino emocionalmente, me dejo solo en un desierto de gente, me abandono. Y lo más duro, aun la quiero, la deseo como el primer día, como el día en que roce su cintura por primera vez. La quiero como el primer momento en el que sentí su cuerpo junto al mio, la quiero como nunca nadie la querrá.
Madre, iré de negro, con corbata. Sabes que siempre me gusto para los grandes acontecimientos, madre, ponme guapo viene mucha gente a verme y he de dar buena impresión. Sabes que nunca me gusto parecer uno más, siempre quise ser quien llevase la voz cantante, el centro de atención. Por lo menos he conseguido tu sueño, ya me he graduado. Puede que me haga abogado o mejor dicho quiero ser abogado, se me da bien las leyes, mama tu lo sabes. Recuerdas cuando era niño y me preguntabas la lección, en 10 minutos ya me la sabia entera, recuerdas también cuando te amenazaba con denunciarte por no darme la cena. Yo no olvido el momento en el que me dabas a elegir entre mi padre y tu, en un hipotético caso, os divorciaseis o faltaseis alguno de los dos. Mama, ponme guapo y de negro hoy tienes muchas historias que contar y yo quiero estar presentable, un protagonista tiene una imagen que dar.
No me arrepiento de no haberme alejado de ella, y mira que me ha hecho daño pero lo vivido fue esplendido, alomejor tenia que haber atendido cuando me dijeron su nombre. ¿Cómo se llamaba ella? Nunca lo supe y ahora tampoco lo se, pero todos la llamaban Tragedia.  

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