"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

sábado, 15 de septiembre de 2012

CR-7 está triste... ¡Qué paren el mundo!

"La gente tiene envidia de mí porque soy rico, guapo, fomoso y buen jugador..."

¿No es para darle? Sí.
¿No es un chulo? Sí.
¿Pero eso es motivo para permitir que reciba entradas peligrosas durante los partidos y no sancionar la falta de deportividad de los otros jugadores que tanto le odian?

Dejando a un margen el ridículo revuelo mediático que se originó por su desafortunada declaración de tristeza, que ha demostrado una vez que en este país importa más las ñoñerías de unos pocos que el ataque al bienestar de muchos... hay que entender por qué este niño mimado se ha visto obligado a estar en esta situación.

La continua y estúpida comparativa entre el Barça y el Real Madrid ha hecho que sus jugadores estrellas se enfrenten de manera antideportiva a través de la afición y prensa. El odio creado por la moda del antimadridismo y la tonta chuleria de CR7 ha pasado factura.

Por muy odiado que sea y por muy creido que se lo tenga... ¿justifica que por cada entrada que se le haga se deban pasar por alto?
Puestos a comparar a Messi y a CR7, cada vez que Leo recibe un golpe del contrario, el árbitro no tardará ni dos segundos en sacar la tarjeta amarilla al autor de dicho golpe, dado que está bajo pena de muerte por parte de la prensa culé. Cumple con su cometido de sancionar un acto grave, pero no porque deba hacerlo, sino por miedo a ser crucificado por los medios y por la afición del equipo catalán.
Sin embargo al chuleras de Ronaldo, como es odiado por la moda antimadridista y por sus declaraciones y actos propios (incluso dentro de la afición madridista) se puede hacer la vista gorda para que siga reciviendo golpes y este vuelva a caer en el suelo a fingir (no sin motivo por mal que haga).

Como es "rico, guapo, famoso y buen jugador" merece una somanta de palos para que se le bajen los humos, mientras que Messi mete un pelotazo a las gradas de la afición  contraria se le aplaude.
¿Aplaudir un acto antideportivo? Pues sí.

Aunque sea un chulo y se merezca una bajada de humos no justifica la antideportividad y la falta de ética periodística y ensañamiento de la afición antimadridista.

¿Motivo para estar triste? No, pero si muy decepcionado con la prensa y otro sector más.
Debería aprender cómo decir lo que opina sino quiere seguir siendo odiado por muy buen jugador que sea.
Cris, pobre mio, calladito estás más guapo.
Al menos el entrenador Mourinho desde que su nemesis desapareció no la ha vuelto liar como en antaño. ¿Por qué será?

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