"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Y solo tengo un deseo


Lamentablemente desde hace un tiempo aquí ando por un cementerio que no sabe que lo es, la calle esta repleta de cadáveres que ríen y cantan, juegan y bailan, trabajan y beben... Cadáveres que no saben que están muertos.

Nos hemos separado en dos grandes grupos, los vivos y los que creen estarlo. España no tratara a los inmigrantes “sin papeles” no son legales y no vamos a curarles. España en otro aire de hipocresía da la espalda a quienes en antaño levantaron su imperio. Todos recordamos, como si de hace mil años se tratase, los grandes días de esplendor español. La construcción, el turismo, el gran nivel de vida que nos arruino. Aquello era vivir, por aquel entonces, éramos buenos y útiles para una sociedad que solo pensaba en la expansión y no tenia cabida para el futuro que se nos ha presentado. Fuimos soñadores y olvidamos que los sueños son solo sueños, que el pobre sigue siendo pobre y los ricos se ríen de que jugamos a ser como ellos.

Pero, siempre hay un pero, no caen poderosos, no se quedan sin trabajo, no mendigan por el pan con el que alimentar a sus hijos. Creímos ser dirigentes de un mundo que ahora, a duras penas, y no todos descubrimos que es él quien nos gobierna. Democracia perdió el diccionario y la gente no sabe lo que es. Democracia es un pueblo que conduce y que elige que camino será el suyo y quienes por su decisión harán el papel de político. Democracia no es esa patraña que tragamos y todos aceptamos ahora mismo, no son unos políticos que reprimen y obligan a un pueblo a seguirles.

La calle esta repleta de cadáveres demacrados y cansados de una realidad que no eligieron pero que ahora tampoco quieren cambiar, están muertos sin un futuro y con un presente algo más que lamentable. No solo mueren obreros y estudiantes, ahora se clasifica por países y también mueren inmigrantes. Yo también muero. He visto al hombre, la evolución, comer a los suyos propios y pisarse y humillarse como si de un ser inerte se tratase el hombre que ocupa el piso de al lado.

Y solo tengo un deseo, que los muertos revivan y luchen por lo que nunca antes han luchado. Mi deseo, es la conciencia de clase. No más silencios salgamos todos bajo un mismo grito “Dignidad”. No más banderas hagamos de nosotros nuestro propio estandarte no hay colores en la muerte, todos somos humanos y por ello consigamos lo que siempre hemos querido “Justicia”. Aun sueño que los muertos viven, que son realistas y hacen lo imposible por luchar.

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