"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

domingo, 1 de junio de 2014

Godzilla (2014): ¿Lo imposible?




Dieciséis años nos separan de aquel Godzilla de 1998, el suficiente tiempo para hacer borrón y cuenta nueva, para que el público se olvide del anterior Godzilla y para que los estudios de cine reflexionen el porque fue un verdadero fracaso aquel filme del apocalíptico Roland Emmerich.
El cine americano en su segundo intento de llevar a la gran pantalla al gigante japonés ha vuelto a fracasar, pero no en números de taquilla.
La Warner está muy obsesionada con Nolanizar cualquier proyecto de franquicia fantástica que tenga entre manos. Y eso solo puede salir bien si es el propio Nolan quien lo hace.
Dar un aspecto oscuro y realista nunca es malo siempre cuando toda la sobrecarga drama no se coma el concepto original del comic, personaje, novela, etc. Justo lo que le pasó al Hombre de Acero de Zack Snyder, y justo lo que le ha pasado a Godzilla.

Aunque es cierto que la primera entrega del rey de los monstruos se basaba en el terror aprovechándose del miedo de la población japonesa a un nuevo bombardeo nuclear norteamericano, la serie de películas protagonizadas por el monstruo fue abandonando su lado terrorífico para ser más familiar y humorístico e incluso convertirse en una especie de superhéroe que salva al mundo de otros monstruos más peligrosos.
Esta versión actualizada ha abrazado el terror de nuevo, usando catástrofes tales como el ataque a las torres gemelas o el tsunami de Japón, y optando por olvidarse del humor sin hacer ningún guiño a las claves del encanto nostálgico del monstruo.
Apuesta por un drama humano familiar demasiado genérico con los monstruos como gancho comercial, pero sin tenerlos como a los grandes protagonistas. ¿Entonces para que titularla Godzilla? ¿Un filme de Godzilla sin mostruos como columna vertebral? Así es. Pueden que sean espectaculares: sus diseños, sus movimientos, su puesta en escena, el impacto que dejan en el espectador con simplemente insinuar su presencia, los efectos especiales que los acompañan, y el sonido, sumado al caos que provocan a su paso (a escala casi continental); pero ni interactúan con el escenario a la hora de la acción ni tienen toda la participación que merecen a lo largo del filme. Algo criminal teniendo en cuenta del tipo de cine que se trata.
El 70% de pantalla la ocupa el personaje de Aaron Taylor Johnson. Un papel de lo más sosos y fríos que ha tenido que interpretar, totalmente inexpresivo. Lamentablemente el resto del cast tampoco se deja lucir en ningún momento, ni Ken Watanabe, ni Elizabeth Olsen, ni David Strathairn tienen escenas en los que dejen algo de huella. El único que tiene oportunidad en demostrar su gran calidad es Bryan Crasnton, a pesar de su poca duración.

El resultado de tener una estructura principal basada en el drama familiar tan quemado y con un cast que no se luce, es tener una cinta muy aburrida en sus dos primeros actos. Para evitar el sueño, cada X tiempo espabilan al espectador con alguna secuencia de los monstruos, pero estas se quedan lastradas por el excesivo vacío que uno siente entre escena y escena en la que salen los colosos.
¿Tiene que haber drama? Por supuesto. Pero para tratarse de una película de monstruos que destruyen ciudades se olvidan que de esto es género de los Kaijus. No importan humanos, importan los monstruos.
Toda la diversión se limita a ver a los monstruos pelearse en el último cuarto del filme, sin que aparezcan lo suficiente en los otros tres cuartos iniciales al verse eclipsados por personajes humanos muy sosos que no nos interesan. Los monstruos a pesar de que ya hayan sido presentados, no realizan su función hasta el final.
Warner debe preguntarse ¿para qué paga el público por ver Godzilla? ¿para ver monstruos o para ver drama humano a nivel familiar y ver a la población enfrentarse a catástrofes? ¿Estamos viendo Godzilla o Lo Imposible?

Hasta que no abracen el verdadero encanto de Godzilla, su humor, su origen de serie Z, sus monstruos villanos clásicos, su diversión al verlos destruir ciudades y su interactividad con el escenario para batallar entre ellos... no tendremos el entretenimiento que de este se espera.

Godzilla 2014 aún siendo mejor película que la de 1998, aburre más.

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