"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

viernes, 1 de agosto de 2014

¿Es o no imposible?


Es imposible no pararse a penar en aquellos que han muerto, aunque sea solo un instante, aunque no se pueda hacer nada por su regreso. Es imposible levantarse y seguir día a día como si nada hubiera pasado anoche.  ¿Es o no imposible?

Twitter consigue mover más noticias que la mitad de los medios de comunicación, mover tantas imágenes, tantos sucesos que nosotros mismos nos vemos ahogados entre ellos. Y no es reprochable. ¿Pero verdaderamente a quien le importa lo que sucede a mil, diez mil o cien mil kilómetros de su casa? 

Ucrania en guerra, Gaza aniquilada, África hundida bajo el neocolonialismo… Así hasta cualquier punto que esta fuera de nuestro bienestar social.  Estamos viviendo una crisis, una crisis que está aplastando los derechos de todos los ciudadanos, una crisis que erradica la palabra dignidad, pero no somos ellos. Nos consuela saber que no somos los que mueren, los niños que se despiertan con los estallidos de las bombas o, mucho peor, los que se han acostumbrado a ellos y siguen durmiendo.

¿Somos incapaces de ver lo que sucede? Vemos lo que sucede, vemos cada día lo que el mundo es capaz de hacer y nos hemos acostumbrado a ello. La muerte de inocentes es el pan nuestro de cada día y mientras tanto… seguimos siendo pobres.

¿No se daba cuenta el pueblo lo que hacía su gobierno?  ¿Cuantas veces no hemos preguntado eso sobre la Alemania nazi? ¿No se da cuenta el mundo lo que hace? El mundo desarrollado ha llevado los campos de concentración rusos o alemanes a un nivel que son invisibles. Invisibles de tanto verlos.

Cabe la hipocresía de pedir justicia… cabe la hipocresía de nombrarse socialista o comunista, cabe la hipocresía de decir que el mercado puede arreglar el mundo. ¿Acaso ese mercado puede resucitar a los que mato? ¿Acaso nosotros podemos resucitar a los que hemos matado?

No creo que la esvástica, en nuestros tiempos, deba de ondear bajo la estrella de David, ni a su lado. La esvástica es el dólar, el euro, la libra… o cualquier otra moneda de este mundo que se ha acostumbrado a no quererse, a maltratarse, a exprimir sus almas y sus cuerpos.  La esvástica está grabada en el cerebro de cada uno, y es por eso que el mundo ya no la levanta.

Políticos inmorales representan a ciudadanos inmorales, criticar es fácil cuando no se mira uno a sí mismo, cuando el dedo acusador señala a otro. Criticar es fácil, cuando la envida abre la boca y la razón vuela lejos de los hombres.


Un texto autocritico cuando el mundo no se calla, cuando opinar es libre, cuando el dinero manda, cuando hasta los comunistas tienen sus marcas. Cuando el niño que muere solo deja una foto y no una idea. Paz.

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