"El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer."
Mariano José de Larra.

lunes, 25 de junio de 2012

¿Serias tu mismo o serias quien quieren que seas?


Estamos acostumbrados a las expresiones del tipo “todo el mundo miente” o “nadie es lo que parece”  Hasta aquí todo normal, el problema viene cuando te das cuenta de que quien miente eres tu. Ahora viene otra expresión común “Te mientes a ti mismo”. Pero claro todo lo planteado viene desde el exterior, quiero decir, el consejo viene desde fuera o se dirige a fuera. ¿Y si quién se dice a si mismo que se miente eres tu? ¿Qué pasa si descubres que no eres lo que pretendes ser o no eres de lo que presumes ser? Lo establecido hasta aquí es que tenemos que trabajarnos un papel de cara al mundo, tenemos que tener un papel con cada persona, que nadie debe de saber nunca quien eres al 100%.

Aunque el problema viene cuando la gente que te conoce cree conocerte por quien se supone que eres, por esa imagen. O sea, que ni en quien más confías sabe como es tu forma de ser de un modo u otro, nadie es lo que parece y no somos todos los de siempre.  La personalidad que escondías para entablar una amistad, impresionar, e incluso, gustar poco a poco ve la luz, si se deja de ver al “Dr Jekyll” y empiezan a ver al “Mr hyde” ¿Seguirá la gente a tu lado? Cuando descubres la mentira que tu mismo creíste, cuando la verdad sale a relucir y no eres quien el mundo veía, es hay cuando te das cuenta que algo no va bien. Es hay cuando te das cuenta de que tu no eres tu para ellos. Viene otra frase cotidiana a la luz “mejor malo conocido que bueno por conocer” ¿Frenarías tu mismo tu propio avance por miedo a algo que ni si quiera puede que ocurra? ¿Querrías mantener un estatus por mínimo que sea o querrías mantener tu verdadera forma de ser? Es decir, ¿Serias tu mismo o serias quien quieren que seas?

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